Me veo hace diez años viajando en un viejo Opel blanco camino a la playa, sentada en el asiento trasero con mi walkman en donde sonaba Alejandro Sanz. Con el paso de los años siempre me ha acompañado con ese si no puedo verte no quiero paisajes que tantas veces he gritado en silencio, pero por una razón o por otra nunca había podido plantearme verlo, hasta que hace apenas unos días visité la capital y fui al Palacio de los Deportes en una inmejorable compañía ;). Y es que en varias ocasiones estuve presente vía telefónica gracias a ella... y ahora llegaba el turno de vivirlo juntas. Siete estrellas como siete soles presagiaban una gran noche, y así fue. Hay cosas que dependen del intérprete, pero nadie me negará que tiene letras impresionantes que durante varias generaciones ha hecho que nos sintamos un poco menos solos, e incluso a abrir puertas que alguien nos cerró. Las canciones se sucedieron, los invitados brillaron (algunos más que otros) y nosotras no parábamos de cantar. Nunca he sido muy de corazones partíos, pero Más es su mejor disco y con esa canción bailé al igual que él lo hizo al final del concierto, como nos prometió entre risas. A veces me encierro tras puertas abiertas. Confieso que tuve la piel de gallina en cada canción de Más y de El alma al aire... y que grité eso de pero mi voz no te la vendo lo más alto que pude. Confieso que reí a carcajadas cuando paró al inicio de una canción porque no nos sabíamos la letra y soltó un "venga, Madrid, toma 2". Y es que si Quique hizo que me estremeciese y Pablo que me sintiese como en casa, Alejandro me hizo reír y sonreír a cada canción. Solo me quedaba su concierto para graduarme, y prometo que inventaré caminos, puentes y horizontes para poder repetir. Y es que aunque yo no tenga remedios para toda clase de errores, si me siento algo mejor con determinadas canciones... y las suyas forman parte de la BSO de mi vida. Por eso, vida mía, por el día a día... por enseñarme a ver el cielo más azul. Gracias.
"Voy a cantar otra canción, ¿o qué?". Canta todas las que quieras. "Que si, que no, que si, que no...". Estaría toda la noche escuchándote, maestro. Y es que aún no me cansé de seguirte, yo me quedo aquí, contigo. Porque después de ti..
08. Septiembre. 2010. Madrid
..no hay nada!
ResponderSuprimirTú sí que fuiste una inmejorable compañía ;) y el maestro... el de siempre. Único. El mejor.
qué grandes canciones tiene Alejandro. Mi favorita es "amiga mía", la tocó? :)
ResponderSuprimirNo, no hay nada
ResponderSuprimir(:
(ya te ví en twitter, yeah)
ResponderSuprimirLos conciertos siempre los temí, ¿sabes por qué? Porque el día después me deja una sensació de vacío impresionante, el saber que estuve cerca de alguien que admiro y ahora estoy lejos.
ResponderSuprimirQue para mí siempre es de noche. Y sí, tengo el corazón partío. Pero con otro nombre diferente y otro cuerpo. Ella está completamente loca, puede que digan. Pero es que yo también naufragué en un charquito de estrellas. Y nuestro amor será leyenda.
ResponderSuprimirBesos de pasada
desde luego tienes una Bso preciosa! me encanta.
ResponderSuprimirAyer Pablo estuvo aqui :)
un besp bonita
Mítico Alejandro Sanz!:)
ResponderSuprimirconcierto genial intuyo, no?
muá
esos conciertos, los que ves después de haber esperado tantísimos tiempo... es una gran suerte disfrutarlos en buena compañía :)
ResponderSuprimirHay conciertos especiales en los que el mundo se detiene, los recuerdos te abordan y la magia campa a sus anchas...
ResponderSuprimirlejandro Sanz... mi novio es ultrafan. A mí me recuerda a mi infancia; mi madre limpiando escuchando "más". Aiiish!
Un besazo!
La idea me encanta, me mola muchísimo, el comienzo también, pero que sea precisamente A. Sanz?
ResponderSuprimirJejejejeje, no me disgusta...pero podrías haberlo dejado en el aire jejeje.
Besooosososososos