miércoles, agosto 18

To the see

No me gusta el mar en verano. Las playas repletas de niños jugando, de castillos de arena que se los llevará la marea, señores durmiendo, señoras luchando por la primera línea de playa e intentando ganarle la batalla al mar. A mi me gusta el océano en invierno. Me encantaría vivir en una ciudad con mar por eso. Por el olor a salitre, el oleaje chocando en los acantilados, la espuma resplandeciente y las olas pisándome los pies. Mojarme la parte baja de los vaqueros y que el viento baile con mi pelo a su antojo. Tener frío y poder poner la mente en blanco. 


Y es que... no, no soy capaz de relajarme. De no pensar en nada más que en mi respiración. No puedo dejar de pensar en algo. Cualquier cosa hace que mi cabeza siga en funcionamiento; un viaje imaginario, un calcetín a rayas o simplemente... simplemente alguien. 


Y a vosotros, ¿qué os quita el sueño?

12 avion(es) sin rumbo:

  1. No dejas de pensar en tu respiración. La obsesión hace que te obceques en respirar, en la lluvia. Demasiada agua. Acabas y lo clavas. ¿idea o sueño? Alguien...siempre las personas, jodidas personas.

    ResponderSuprimir
  2. Creo que yo también pienso demasiado en alguien.
    Tú has empezado con "no me gusta" yo empecé con "a ella le gusta"
    y juro que no te he copiado :)

    ResponderSuprimir
  3. La verdad es que te entiendo. Me encantan las playas, en invierno. Sin el sol, sin las cremas, sin la aglomeración asfixiante... quizás es que son más nostálgicas, una invitación abierta a perderte.

    Qué me quita el sueño? Fantasmas que osan aparecerse en mi cama con una crueldad asombrosa y que se empeñan en robarme parte del aire que me queda para respirar.

    Un besito enorme! :)


    Pd: no, no me regaló una rosa. Ayer recibí un paquete con un libro jajaj

    ResponderSuprimir
  4. Qué daría yo por tener mar con acantilados. En vez de eso tengo una playa con construcción alrededor. Con miles de pisos fabricados para que la gente se repose 15 días de verano a 1900 euros la quincena.
    Supongo que a eso le llamamos vacaciones.

    ResponderSuprimir
  5. qué fuerte, siempre he querido ir a la playa en invierno porque sí, yo también la odio en verano, la evito en la medida de lo que me es posible (este verano, por suerte, no la he pisado aún).
    Qué me quita el sueño? Creo que, remitiéndome a las palabras de Sabina "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió", creo que echo de menos, sobretodo por las noches..
    Cómo andamos? :)

    ResponderSuprimir
  6. En verano sigue oliendo a sal, pero ya no es lo mismo. Solo la noche borra las huellas de los bañistas y cura las cicatrices dejadas en la arena. Muchas noches paseo por el Maresme eschando el batir de las olas cuando lamen la arena. A veces me tumbo y me duermo con su susurro. Un saludo

    ResponderSuprimir
  7. Me gustó el blog :) Los textos que tienes al rededor son de peliculas geniales ^^
    Espero que encuentres un Otto (que sea piloto por supuesto)
    El numero 251 es un gran numero :D Tan mágico como otro cualquiera ^^

    ResponderSuprimir
  8. yo pagaría todos mis míseros ahorros, por sentarme tener el mar a un rato de mi casa y poder sentarme a escribir/pensar/oir música o lo que hiciera falta...lo veo unas 3 o 4 veces al año, asi queee...sientáse usté afortunada!:)
    y mire, los pequeños arquitectos de la arena, son graciosos!:D

    ResponderSuprimir
  9. Pero Ourense tiene qe molar, es Galicia...y Galicia mola millones! e estado muuuchas veces alli, unas 5...que para vivir lejos (nose a cuantos km son bastantes...) y me encanta!:)

    uuhhh a mi tambien me gustan ese tipo de besos otoñales, otro para usté!:)

    ResponderSuprimir
  10. A mi tampoco me gusta el mar en verano. Donde esté un paseo invernal por la orilla... que se quiten las sombrillas.

    ResponderSuprimir
  11. bonita! he vuelto! que tal tu verano? me pondre al día con tus novedades y contare mis movimientos (los del corazon)
    :)

    ResponderSuprimir
  12. Sin duda, lejos del olor a cremas y aceites corporales, o de comida y jaleos vecinales, me quedo con el mar en invierno.
    Pd: Bonito visitar tu blog.
    A mí el sueño no me lo quita nadie... pero sí las ilusiones.

    ResponderSuprimir