Perdonad si me extiendo mucho, pero llevaba años esperando este momento. Hubiese deseado estar justo enfrente, teniéndolo más cerca que nunca, pero me deslicé a buscar la butaca 29 de la sexta fila. Y aparecieron. Y apareció. Con su camisa y su americana aterciopelada. Con sus pantalones ajustados y sus botas. Resucito con tu latido. Y como por arte de magia, el cartel se iluminó y las luces de neón de Daiquiri Blues comenzaron a parpadear. Las luces rojas y azules creaban un ambiente al más puro estilo Nashville. No sé que voy a hacer contigo, Quique, me haces temblar. Cuando estés en vena; seré tu cable a tierra, seré la noche entera. Su voz empieza a caldear el ambiente.Queríamos vivir sin tener que tocar las estrellas, pero yo intentaré tocarlas una y otra vez porque tú eres una de ellas. Y aquí llega, mi canción, kamikaces enamorados. No sabéis lo que sentí en ese momento, no podía parar de sonreír.Juégatela un poco, ¡valiente! Me agarraste por dentro una vez más. Me agarraste fuerte. Y el concierto empezó a arrancar. Voy a dejarme la piel para empezar desde abajo una y otra vez… Sonaba Hasta que todo te encaje y los acordes inundaban toda la sala. Las clásicas aparecían y… todos los pájaros estábamos mojados enfilados en las cuerdas de tender. Mientras crecía la hierba en el primer cajón, las palmas afloraban y la canción se hacía inmensa. Suave. Las guitarras brillaban y mis ojos también. “Se largó silbando esta canción…” cantaba. Y se notaba que Quique disfrutaba. Estaba ahí arriba, con los ojos cerrados, regalándonos su voz. Estaba deslumbrada por él y apareció una de las canciones más preciosas de Daiquiri. Estremecernos en los aeropuertos… Su sonrisa hacía acto de presencia. Tímida, vergonzosa. En ese momento se sentó frente al teclado. Y tengo que ofrecerte yo el aire de la calle, pequeño Rock and Roll. Creo que todos, absolutamente todos nos habíamos rendido a sus pies. Apenas cantábamos las canciones y teníamos miedo de dar palmas para no estropear el momento, para oír su voz alta y clara, escalofriantemente especial. Déjalo en mis manos, kid. Nuestros ídolos estaban muertos o tratando de volver a empezar. Lo voy a derribar. Casi en silencio, como en un susurro. Lo voy a derribar por ti. El chelo marcaba el compás y yo tenía los pelos de punta. Aquí está, De haberlo sabido. Tiemblo. Me sobran motivos pero me faltas tú sobre la cama. Y entrelaza frases perfectas. Algo dirán las terminales de aeropuerto, se divisan infinitos campos. Enorme Antonio Vega. Anoche estuvo aquí. Subo y bajo Gran Vía… Nadie podrá con nosotros. Empieza fuerte, con la batería, mientras las luces rojas formaban su perfil entre la penumbra. Nadie podrá con nosotros pero estuvieron muy cerca ayer. Una de mis canciones, se mueve con su porte elegante, adelante y atrás. Nunca des tus datos a la chica de la lavandería aunque te sientas solo. 400 gramos de insatisfacción y a la deriva. Con restos de stock aparece su risa en el escenario. Y yo le susurraba “ya sabes”. Y se confunde, las letras se mezclan al inicio de polvo en el aire, robándonos carcajadas continuadas por sus movimientos. No para de moverse, elegantemente como sólo él sabe.Alborota su pelo y coge la harmónica. Susurra “tenemos algo pendiente, tenemos algo pendiente, un polvo en el aire para los dos”. Su día libre, su canción favorita de Daiquiri, nos confiesa. Mañana vuelvo a tocar en alguna parte y necesito entrar en los sueños de alguien. Creo que me he enamorado una vez más de ti, Quique. Necesito un minuto contigo y un finde sin dormir. Y es que hay partida mientras uno de los dos lo impida. La batería no para de sonar y las palmas tampoco. ¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí, kid? Y otra de mis bandas sonoras… te lo dije, si me das un roto te hago un descosido. Con esta canción no puedo evitar moverme, cerrar los ojos, sentir, dejarme llevar… Y se van. Pero en el bis llega Salitre. Esta vez sí, todos cantamos. Fumo en la ventana, veo tu silueta sobre el arrecife. De alguna manera tendré que olvidarte. “Esto es vuestro”, susurra entre sonrisas, y todos repetimos "tengo que olvidarte de alguna manera”. All i want is you making love with me. Acabo de pie, todos lo hacemos. Las luces se encienden y cantamos vidas cruzadas. Y se ríen, y se abrazan… y se van.


Y aquí estoy, recordando cada palabra, cada letra. Recordando que por fin he podido verlo, y que ha sido mejor de lo esperado. No defraudas Quique, no lo haces. Suena mil veces mejor en directo. Con los pequeños detalles, con los enormes solos de guitarra que me dejan con la boca abierta, con la calidez de tu voz. Gracias por ser la banda sonora de mi vida. Gracias por tachar un sueño más de mi lista. Gracias por agarrarme una vez más por dentro, bien fuerte. Gracias.
15. Mayo. 2010. Salamanca
ohhh! yo fui a verlo en febrero y fue sin duda uno de los conciertos de mi vida, que grande es! que grande todo lo que sale por su boca! enorme!
ResponderSuprimirme has devuelto el cosquilleo que senti aquel dia al leerlo.
bonita ^^
Justo mi entrada iba a ir sobre Quique y Rafa, pero al final lo he dejado.
ResponderSuprimirQué casualidad! Yo fui a verlo el jueves, el día 13. Dioos! Había ido en diciembre pero no tuvo el encanto de esta vez, la pasión, la fuerza.. Quique es increíble. No paré de sonreír, de mirarle embobada, de aplaudir. Con Salitre me recorrió una sensación impresionante y más cuando cambió el principio y dijo aquello de "me enamoré en la luna de Valencia..." Y ya "aunque tú no lo sepas"... impresionante!!
Me alegra que pudieras "tomar" un daikiri Blues en una noche de sábado. Quique es muy bueno y aiish! verle es un sueño.
Muuuuuacks!
Enorme la crónica, emocionante, leyéndola he vuelto a comprender porque llevo mas de 10 años siguiendo la carrera de este monstruo. Enhorabuena por cumplir un sueño mas.
ResponderSuprimirHolas Ana q lindo relataste tu experiencia en ese recital..por lo q contas fue emocionante...de este lado del mundo no conosco a Quique pero gracias a internet estoy bajando Kamikases enamorados segun vos es tu cancion...a ver q onda..
ResponderSuprimirkariños David.V.
te cuento que me paso a mi con quique?
ResponderSuprimirtodo el teatro lleno, una butaca vacía.
cual? la mía.
creo que nunca estuve tan enfadada con mi madre y con mi hermano como ese día. salió unas 3 veces ,de nuevo, y fue estupendo segun me contó mi amiga. y yo en valencia, en vez de en vigo,
lkajdf
menuda ira que acumulé.
¡Qué bonito que la pasaras tan, pero tan bien! :D
ResponderSuprimirÉste era el sueño que ibas a hacer realidad, ¿eh? :)
ResponderSuprimirUn beso MUYGRANDE.
Cuidado con ese acantilado de mares inhóspitos... El agua te puede salpicar, y no sabrás si estás en el agua o en las rocas...
ResponderSuprimirSaludos y un abrazo!
La necesidad de chillar, de hacerle ver que tú eres una de las que él hace temblar..
ResponderSuprimirlindo bloggg:$
ResponderSuprimirBfff...increible.
ResponderSuprimirEstuve en ese concierto este mes,y aunque ya lo habia visto anteriormente-en salas pequeñas,si alguna vez puedes,dejate la piel por ir..te enamorarás aún más- fue tan increible como siempre.
Brutal la síntesis del concierto,me he erizado al comenzar a leer y no he parado de emocionarme hasta acabarlo...gracias,gracias,no habria sabido describirlo tan bien.
Un besazo artista
Genial, tu relato del concierto de uno de los mas grandes poetas... Quique... Un saludo
ResponderSuprimir